La agencia de Naciones Unidas para los refugiados celebra el Día Mundial de los Refugiados este año con el mensaje de que “cada acción cuenta”, en medio del desafío de la pandemia de COVID-19 y un número récord de personas obligadas a abandonar sus hogares debido a conflictos bélicos y el clima extremo.

Los conflictos, el hambre y la convulsión económica desplazaron a casi 80 millones de personas en todo el mundo, la mitad niños, a finales de 2019, casi el doble que hace una década.

Solo en África, los combates en la República Democrática del Congo, Burkina Faso y la región del Sahel contribuyeron a que el número de refugiados aumente a 6,3 millones, dijo Clementine Nkweta-Salami, directora del ACNUR para África Oriental, el Cuerno de África y los Grandes Lagos.

“Creo que hoy somos testigos de niveles récord de desplazamientos forzados, donde cerca de 80 millones de personas en todo el mundo deben dejar sus hogares. Esto representa cerca del 1% de la humanidad”, dijo la funcionaria a Reuters.

“Una persona de cada 97 es desplazada por la fuerza. En el continente (africano) también vemos números en aumento. Comenzamos la década con alrededor de 2,2 millones y eso casi se triplicó”, agregó.

Nkweta-Salami dijo que el brote de coronavirus aumentó los desafíos.

En Kenia, el gobierno y ACNUR proporcionaron elementos de protección como mascarillas y desinfectantes a los refugiados del campo de Dadaab, cerca de Somalia.

Este lugar alberga a más de 217.00 personas, y existe una gran preocupación por la falta de saneamiento y el hacinamiento. La agencia dijo en mayo que al menos dos personas habían dado positivo por COVID-19 en el campamento.

“En el Día Mundial de los Refugiados, creo que el mensaje que tenemos este año es que juntos podemos marcar la diferencia y que cada acción cuenta”, dijo Nkweta-Salami.

“Creo que es algo que debería tocar los corazones de la mayoría de las personas a nivel mundial, más de lo que lo hubiera hecho en un año en el que no todos estábamos enfrentando la misma situación”, añadió.