Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, informó que negará la entrada al país a todos los solicitantes de asilo debido a la crisis del coronavirus, aunque por ahora no planea “cerrar” la frontera con México a los viajes no esenciales, como ha ordenado hacer en la de Canadá.

“La respuesta es sí, muy pronto, probablemente hoy”, dijo Trump durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, al ser preguntado por si invocará una ley de EEUU con ese objetivo.

La medida se aplicará tanto en la frontera con México como en la de Canadá y permitirá a Estados Unidos expulsar del país a los inmigrantes indocumentados sin ningún periodo de detención, ni el debido proceso.

El Gobierno de Trump argumentó al New York Times que, con la medida, busca evitar un contagio del COVID-19 dentro de los centros de detención para inmigrantes en la zona limítrofe con México que pueda afectar también a un gran número de agentes fronterizos, dejando desprotegida la frontera.

La medida que activará Trump es la sección 265 del punto 42 del código legal estadounidense, que permite prohibir la entrada de personas “de los países o lugares” pertinentes cuando el director de Salud Pública de EE.UU. determine que hay “peligro grave” de que se “introduzca” en el país una “enfermedad contagiosa”.

Los funcionarios estadounidenses consultados por The New York Times alegaron que muchos de los migrantes que piden asilo llegan enfermos o sin los documentos que acrediten su historial médico.

Cuando se active la medida, en los puertos de entrada oficiales de la frontera con México, los agentes tan solo dejarán entrar a ciudadanos estadounidenses, residentes permanentes o a los extranjeros de países sin vetos con su documentación en regla.

Trump acordó este miércoles con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, el cierre parcial de la frontera entre EE.UU. y Canadá, por la que se bloquean todos los viajes considerados no esenciales.