Con el anhelo de impulsar la educación aeroespacial desde temprana edad en México, el ingeniero mexicano Eduardo Guizar, colaborador de la  Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA), anticipó que en breve se implementará el primer taller amateur en la materia.

“Será en Sinaloa pero estamos confiados que muy pronto se sumarán Yucatán, Jalisco y otros estados mexicanos en lo que esperamos sea el inicio de una explosión por desarrollar la preparación y capacitación de estudiantes y profesionales en el ámbito aeroespecial”, destacó Guizar en entrevista con Notimex.

“Al mismo tiempo sería más que positivo crear cuatro o cinco Cabo Cañaverales estudiantiles que puedan desarrollarse en estados mexicanos que promuevan el lema de ‘La ciencia vence a la violencia’, y sean el antídoto para que jóvenes tengan opciones para desarrollarse”, consideró.

“Estoy convencido que México tienen que dejar de ser una nación de manufactura para convertirse en uno de ‘mentefactura’ -que aunque no existe en el diccionario hay que incluirla ya- y que se deje de causar la fuga de cerebros que pueden transformar tanto el desarrollo de nuestra nación”, señaló. Guizar, quien es un ingeniero industrial con estudios en Culiacán, Sinaloa, fue colaborador de la NASA en el proyecto “Curiosity” en 2012, y que seis años después forma parte con gran éxito en el proyecto “Insight”.

“No estamos buscando consolidar una agencia espacial mexicana porque ésta ya está. Lo que queremos es promover que instituciones educativas desde kínder hasta universidades se conviertan en tractoras para que jalen a escuelas y se sumen a impulsar este proyecto”, indicó.

El experto mexicano recibió en fecha reciente varios homenajes por su colaboración con la NASA en el proyecto “Curiosity”, y le mereció recibir reconocimientos de legisladores en la Asamblea y el Senado de California, así como de la ciudad de Pasadena.

Guizar también es un reconocido impulsor de la Robótica, creador de robots desde 1992 y también de drones en los últimos años, entre ellos uno que sobrevoló el volcán Popocatépetl, en México, entre muchas cosas más que ha desarrollado con su propia creatividad, equipo y hasta inversión personal.

“Quiero seguir construyendo robots en tierra para ayudar a la gente, a las corporaciones de rescate y entre muchos más”, explicó Guizar, quien inició su sueño cuando vio por primera vez una película de “La guerra de las galaxias” cuando tenía 11 años, y que lo hizo realidad cuando su robot llegó al espacio.

Sobre la llegada de la nueva misión en Marte comentó que esta nave descendió en la atmósfera marciana y ahora el siguiente paso es que la nave perforará el subsuelo del planeta a fin de entender y conocer aún más su superficie. Esta misión es diferente porque con el “Curiosity” se envió un aparato con tracción que pudo recorrer parte del suelo marciano y por años envió fotografías y muestras del terreno.

Guizar participó en la construcción y adaptación de los motores en las ruedas del “Curiosity”. “’Curiosity’ sigue trabajando, la misión completa era de dos años, sabíamos todos que el proyecto estaba hecho para más años, sigue rodando, caminando, dejando huellas mexicanas en Marte”, destacó.

“Se hizo un mal cálculo en cuanto a la rudeza de las rocas, son casi puras puntas de hierro y han dañado las ruedas que son de aluminio reforzadas con titanio, están dañadas, pero siguen caminando, ahora en vez de ir más en línea recta, se saca más la vuelta a esas áreas, y se va más por la arena o por roca más fina, pero sigue caminando su energía le da más para eso”, explicó.

“Hace unas semanas tuvo un bloqueo de señal, como que se quedó pensando y luego ya regresó, pero sabemos que va a durar muchos años más”, confió. Sobre la nave “Insight”, que descendió el lunes en suelo marciano, comentó que “logró pasar los siete minutos del llamado terror, porque de los 17 intentos de amartizar en anteriores proyectos, 10 han fallado y por ello los ingenieros estaban tan nerviosos”.

Guizar, quien también ofrece charlas a estudiantes en México y en Estados Unidos, expresó que siempre ha tratado de motivar a los jóvenes al decirles que “los sueños son como caballos salvajes, que los tiene uno que domar, se tiene que subir y el caballo nos va a intentar tumbar, si el sueño vale la pena realmente nos va a tumbar no una, sino tres, o cuatro veces”, dijo.

“Si los tumba deben levantarse rápidamente volverse a subir hasta que domen al caballo, dejar a un lado la autocompasión, porque si se quedan va a llegar alguien y se va a subir al caballo a medio domar, y alguien que no se rindió lo terminará domando”, señaló.

Guizar también compartió que en Mexico ya se logró impulsar 29 lanzamientos satelitales amateurs educativos al espacio cercano, con proyectos de electrónica desarrollados en México y con sistemas de recuperación totalmente mexicanos.

“Un grupo de ‘locos’ y yo hemos venido diseñando, adaptando nuestros propios equipos para tocar el espacio, enseñándole eso a los muchachos, y les he demostrado que hay mucho que hacer en México”, subrayó. Sobre la exploración e investigación de Marte expresó que se sigue avanzando en la demostración de que hubo vida y que hubo agua de una forma muy similar a como se dio en la Tierra en sus orígenes.

“Se avanza en lo que se considera que en unos 100 años Marte podrá ser habitable por terrícolas. Se podrá terraformar después que se hagan múltiples experimentos para limpiar su aire y que haya un poco de más oxígeno y humedad en el ambiente”, apuntó.

“Porque al paso que vamos no aguanta la Tierra 40 años más y eso también está documentado, no aguanta el planeta tanto lanzar bacterias, metales pesados, polvo a la atmósfera, que nosotros mismos estemos ensuciando el agua que tomamos, el aire que respiramos, el suelo de donde comemos, y se tiene que cambiar eso”, subrayó.

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