Desde el extranjero hay muchos mexicanos que mandan dinero a sus familias en el país, estas remesas captadas son la segunda fuente más importante de divisas sólo por debajo de las que se obtienen por exportaciones automotoras. México es el cuarto país que más flujos de remesas recibe, en el 2017 éstas ascendieron a 28,771 millones de dólares, monto que representó 2.7% del PIB total nacional.

Los ingresos de este tipo llegan principalmente a cinco estados de la república y específicamente son recogidos por habitantes de algunos municipios que presentan rezago económico, altos índices de migración y prevalencia de desigualdad económica, de acuerdo con el Anuario de Migración y Remesas 2018 realizado por BBVA Bancomer.

El estudio realiza una clasificación de los países conforme su ingreso y detalla que el origen de las remesas que arriban al país es en países de alto nivel, principalmente los vecinos de Norteamérica. De hecho, el corredor Estados Unidos-México es el más grande de todo el mundo, alcanzó 28,126 millones de dólares en 2017.

¿Quiénes reciben el dinero?

Los receptores de remesas tienen un perfil de ingresos bajo y poco más del 70% de quienes reciben el dinero son mujeres. La mayor parte de ellos no tiene acceso a servicios financieros o cuentas de banco, 7 de cada 10 (67.3%) optan por recoger su dinero en entidades no financieras. Ocho de cada 10 destina el dinero que recibe a la alimentación y el vestido principalmente; otros usos que le dan a lo que les mandan sus familiares es servicios de salud, educación, vivienda o al pago de deudas.

La mayor parte de receptores de remesas en el país se concentra en Michoacán, que capta 1 de cada 10 pesos (10.1%) que llega desde el extranjero. Otros estados altamente receptores son Jalisco (9.7%), Guanajuato (8.9%), Estado de México (5.8%) y Puebla (5.4 por ciento).

El dinero que llega a México se recoge principalmente en ciudades o capitales de estado debido a la facilidad o existencia de puntos de pago de remesas. Pero la mayoría de los receptores no es habitante de dichas ciudades, en promedio ocupan de 10 a 30 minutos para recoger su dinero y el pasaje del trayecto tiene un costo de 50 pesos o menos, de acuerdo con el estudio de Bancomer.

Michoacán no sólo es el estado que más recibe remesas, también es la entidad que presenta el mayor grado de dependencia. El 10.9% del PIB total de dicho estado lo aportan estos recibos de dinero proveniente del extranjero.

La importancia de las remesas para las familias que las reciben es alta, de acuerdo con el estudio Migración mexicana, remesas e inclusión financiera realizado por CEMLA (Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos) la mayoría de los receptores consideró que este ingreso es muy importante pero no es suficiente para ser el único del hogar.

Casi la mitad de las remesas totales que se envían llegan cada mes, en algunos casos también se mandan semanal y quincenalmente. Las tiendas de conveniencia o departamentales son el medio más importante para los receptores, 8 de cada 10 recibos se efectúan en ellas.

De acuerdo con el estudio de CEMLA, la mayoría de los receptores de remesas tienen niveles bajos de acceso a elementos financieros. Sólo el 1.4% tiene fondos de inversión, el 2.4% tiene acceso a préstamos de instituciones financieras, 4.4% tiene contratado un seguro de vida, 6.4% tienen tarjeta de crédito y 7.1% tiene seguro de gastos médicos. Otro de los aspectos de inclusión que muestran el bajo perfil de quienes reciben dinero desde el extranjero es el acceso a internet, solamente 3 de cada 10 (26.8%) tienen o utilizan la web.

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