rika L. Sánchez estaba frustrada. Frustrada de no ver ni leer historias como la suya, de no encontrarse, de no pertenecer, de que su cultura e identidad mexicoamericana no fuera tomada en cuenta.

“Crecí leyendo textos en inglés y no me encontraba en los libros. Claro, leí ‘The House on Mango St.’ de Sandra Cisneros pero se publicó el año en que nací. Sentí que, como escritora, era mi responsabilidad escribir una historia de las luchas de ser mexicoamericana e hija de inmigrantes; sí, es una historia común pero no se ve en la literatura ni en los medios”, contó a HOY.

Para la autora —que al igual que Cisneros es de Chicago y de origen mexicano— esta situación, el concepto de la perfección que hay en la cultura tradicional mexicana para una hija y su propia lucha contra la depresión, la inspiraron a escribir “I Am Not Your Perfect Mexican Daughter”, su primera novela, best-seller de The New York Times,

y que ya está disponible en español bajo el título “Yo no soy tu perfecta hija mexicana”.

Julia Reyes, su protagonista, es una adolescente que, siendo la menor de dos hijas, es la antítesis de la hija perfecta que su mamá espera: Es rebelde, desobediente, no le gusta cocinar ni limpiar y no es la “mujer de casa”.

Julia es la contraparte de Olga, la “hija perfecta”, según su madre.

La vida de la familia cambia con la muerte de Olga y Julia se encontrará con que su hermana escondía secretos.

En el transcurso de la historia, Sánchez relata desde los ojos de Julia y con un lenguaje y narrativa honestos, realistas y hasta sarcásticos, varios mundos y sus choques: desde la relación de los padres inmigrantes y sus hijos “americanizados”, su vínculo con su país de origen, cómo se ven en una ciudad con tantos contrastes como es Chicago, las relaciones interraciales, los niveles de pobreza, ser la primera en ir a la universidad, la transición a la edad adulta.

Tal como Julia, Erika dijo que no es en absoluto la hija perfecta. Esta historia, que comenzó a escribir en sus veintitantos —actualmente tiene 34 años— es en parte, su historia.

“Fui una adolescente problemática. Esa es una experiencia común para los jóvenes, sentir que no pertenecemos a la vida de nuestros padres y más en la comunidad mexicoamericana, porque para ellos somos muy norteamericanos y ellos siguen muy enraizados en la cultura de su tierra natal”, agregó.

Si bien con la versión en inglés le dio voz a esa generación y esa identidad, con la versión en español busca un acercamiento a los padres.

“Mi mamá lo terminó de leer y le gustó mucho. Me emociona que esté en español, así mucha gente podrá leerlo. Muchas mamás mexicanas que no entienden a sus hijas, quizá puedan aprender algo del libro y tener más compasión con sus hijas ‘americanizadas’”, agregó.

También está otro componente en esta obra literaria: Sánchez aborda el tema de la depresión, otra de sus luchas personales.

“Para mí la literatura fue mi manera de escapar de mi realidad. Es muy reconfortante meterse en otro mundo. Los libros y escribir me salvaron, fue difícil sentir que la vida no tenía sentido. Escribir fue una manera de transformar el dolor que sentía en algo valioso y hermoso y ese es el caso para muchas jóvenes”.

Y luego está una encomienda más allá: Ser una de las voces de la comunidad mexicoamericana.

“Desafortunadamente, históricamente hemos sido silenciados y borrados. Actualmente mucha gente está luchando contra ello, mujeres de color y latinx están cambiando el panorama. Eso es importante”, destacó.

Sánchez acotó sentirse agradecida por aquellas autoras que estuvieron antes que ella, como Cisneros, a quien describió como una escritora y persona increíble, y de quien dijo, es afortunada de poder llamar amiga, que ahora sabe que la estafeta está en sus manos.

“Quiero hacer lo mismo para otras jóvenes, es crítico tener personas que ofrezcan mentoría y ayuden a otras en el mundo de la literatura, que es muy ‘blanco’. Necesitamos apoyarnos, promover y comprar el trabajo unas de otras, darnos consejos, hacernos visibles”, sentenció.

Y de paso, ayudar a cambiar el viejo estereotipo en EEUU de la latina “hot”.

“Estoy cansada de ello; somos intelectuales, somos escritoras; hay mucho más de nosotras, las latinas, que la gente no ve; necesito ser parte de ese cambio”, recalcó.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here