A lo largo de un año, la Embajada Migrante ha tenido una intensa actividad en apoyo a las personas que llegan de distintos sitios a esta frontera enfrentándose a situaciones complicadas por su condición de migrante, a quienes han brindado todo el respaldo que requieren.

Lo anterior comentó el director de este organismo, Hugo Castro, durante la celebración del primer aniversario de este centro de apoyo creado por la asociación  Angeles de la Frontera, que dirige Enrique Morones.

Precisó que desde su creación este espacio brinda alrededor de 40 servicios diariamente a personas, no solamente de México, sino de países como Guatamala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, entre otros, quienes han reciben comida y un lugar para atender sus necesidades básicas.

Puntualizó que  gracias al respaldo de Ángeles de la Frontera y la señora Esperanza Lozano Gómez, quien donó el espacio, fue que pudieron dar marcha a este proyecto, con la idea de brindar asesoría legal, educativa, laboral y espiritual a toda persona sin importar su nacionalidad.

La Embajada Migrante, se ubica en el andador comercial, justo en donde están las primeras escaleras para bajar a la playa, en las inmediaciones del Faro de Playas de Tijuana, un lugar icónico de resistencia, en el sitio donde empieza la patria, cuyo horario de atención es de lunes a sábado, de las 9:00 horas a las 17:00 horas.

No obstante este inmueble operaba desde hace 27 años, según indicó la propietaria del mismo, quien al observar las necesidades de la población migrante, se dio a la tarea de arrancar con este proyecto sin contar con los recursos suficientes y hasta la fecha ha logrado apoyar a miles personas.

Destacó que cuentan con un programa de capacitación mediante el cual los instruyen para que puedan aprender un oficio que les permita conseguir un empleo, y de esta manera, puedan transformar sus vidas.

Para este primer aniversario, se realizaron una serie de actividades culturales y sociales como Danza Azteca y exhibición de pintura, mismas que arrancaron a las 12:00 horas del sábado, bajo la coordinación de Gaba Cortes.

Además de la presentación de un grupo musical, se presentó ante los asistentes una exposición fotográfica y la colocación de monitos de peluche en el muro que divide a México y Estados Unidos, mismos que fueron regalados a los niños que pasaban por el Parque de la Amistad.

En esta ocasión, la celebración se hizo en honor de los migrantes de origen salvadoreño que cada año llegan a Tijuana y por ello se ofreció a los asistentes “popusas”, platillo típico más difundido de ese país, además de que se entregaron reconocimientos a las personas que han colaborado con la Embajada.

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