Cuando Cristina Alfaro se embarcó en su primer día de escuela – sabiendo hablar solo español como muchos niños en las regiones fronterizas – la maestra la obligó a ponerse orejas de burro como castigo.

Años después, Alfaro habló con la misma maestra, quien luego le dijo que estaba equivocada al pensar que su idioma nativo era un obstáculo para su éxito.

“Me di cuenta de que es la manera en que ideológicamente hemos estado preparando a los maestros en pensar que el inglés es la única manera, sin comprender que realmente los estudiantes cuentan con una base de datos cultural y lingüística que es realmente un valor y no un defecto”, dijo Alfaro.

Alfaro, profesora y presidente del Departamento de Lenguaje Dual y Educación de Aprendices de Inglés de la Universidad Estatal de San Diego (SDSU, por sus siglas en inglés), trabaja diligentemente para preparar a los maestros para que mejoren la capacidad del idioma materno del estudiante en lugar de quitárselo.

En este momento, especialmente en San Diego, donde hay 700 mil estudiantes binacionales compartidos entre los Estados Unidos y México, Alfaro dijo que las realidades de los estudiantes son en inglés y en español.

“Aquí más que en cualquier otro lugar del mundo, porque estamos en la frontera, es realmente importante que aprendamos a capitalizar los activos del estudiante y realmente trabajemos hacia el bilingüismo como una forma de vida”, dijo Alfaro.

Durante más de 30 años, Alfaro ha dedicado su trabajo a la educación multilingüe y la promoción de la diversidad.

Ella es responsable de contratar y asesorar a la facultad bilingüe para el departamento, que según Alfaro es una facultad cien por ciento latina, así como también mentora estudiantes, algunas de cuyas fotografías de graduación mantiene en su oficina.

De acuerdo con Alfaro, por un tiempo el interés en buscar una credencial bilingüe no estaba allí porque la Proposición 227 que limitaba el aprendizaje de los estudiantes de inglés en California. Sin embargo, la aprobación de la Proposición 58, que permite que se enseñen idiomas distintos del inglés en las escuelas públicas, ha despertado un mayor interés en la educación bilingüe y la contratación de maestros bilingües.

Alfaro también ofrece su liderazgo y dirige un programa donde en preparan a maestros de ambos lados de la frontera a través de un plan de estudios bilingüe y binacional.

“Estamos desarrollando un plan de estudios común para que cuando preparemos a los maestros aquí tengan la base de conocimientos sobre las necesidades sociolingüísticas, socioculturales y socioemocionales de los estudiantes que son estudiantes transfronterizos”, dijo Alfaro.

El aspecto binacional y bilingüe les permite a los maestros comprender cómo enseñar a los estudiantes que, por ejemplo, se criaron en los Estados Unidos, pero viven en México porque sus padres fueron deportados y no tienen las capacidades en español.

El programa es una colaboración entre la Asociación de California para la Educación Bilingüe (CABE, por sus siglas en inglés), el Departamento de Educación de California, la Secretaría de Educación Pública en Tijuana, el Superintendente Tom Torlakson, el Secretario de Educación Miguel Ángel Mendoza, UCSD y SDSU.

Para Alfaro, ser parte de este programa es increíble porque siempre ha sido parte de ella, dijo.

“Mi vida comenzó en la frontera”, dijo Alfaro.

Originaria de Calexico, Alfaro creció en un hogar de clase trabajadora con 11 hermanos, donde su jardín era la cerca y todos los días veía a personas cruzar.

Ella recuerda que su estilo de vida era hablar con la gente de la cerca y comprar comida de los vendedores del otro lado.

“Para mí fue muy normal, fue esta vida fronteriza que para mí fue como, ¿no todos los demás viven así?”, dijo. “No hasta ahora que estoy trabajando en este proyecto binacional, me sorprendo que esa era mi vida”.

Alfaro fue la primera mujer en su familia en asistir a la universidad y la primera en su familia en recibir un doctorado. Ella también es parte del pequeño porcentaje de latinas que son profesoras titulares en una universidad.

Alfaro asistió a la SDSU como estudiante y luego obtuvo su doctorado de un programa conjunto de posgrado con SDSU y Claremont Graduate University.

Alfaro dijo que decidió seguir una carrera en educación debido a sus propias experiencias.

“Tiene que ver con propia educación y, al darme cuenta de lo que los maestros pueden hacer, los maestros tienen la capacidad de formar realmente a un alumno o lo pueden romper”, dijo Alfaro.

Y a pesar de estar en un programa de solamente inglés y tener una maestra que en ese momento no veía el valor de la educación bilingüe, Alfaro no se dejó que esto le rompiera sus aspiraciones.

“Me criaron para creer realmente que era importante y que lo que tenía que decir era importante y tenía mucha confianza en mí misma hasta el primer día de clases, pero mi familia pudo reconstruirme”, dijo Alfaro.

Con el mismo espíritu con el que su familia reconstruyó su confianza y mentores como Alberto Ochoa que la alentó, Alfaro ayuda de sus alumnos y les ayuda a comprender que la educación es la clave del éxito.

“Siento un compromiso real para continuar ayudando a otros a lograr lo que he podido lograr”, dijo Alfaro. “Realmente me identifico con ser un mentor para que otros estudiantes y otros colegas puedan continuar el trabajo”.

Alfaro espera continuar su trabajo con el programa binacional y lograr que el Departamento de Lenguaje Dual y Educación de Aprendices de Inglés sea reconocido a nivel nacional.

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