Mientras la Unión Americana comienza a responder a la orden de Donald Trump de mandar guardias nacionales a resguardar la frontera con México, hay una entidad que quiere aprovechar la hostilidad con la que Estados Unidos está tratando a sus migrantes: Jalisco.

Desde la llegada de Trump a la presidencia del vecino del norte, el gobierno del estado comenzó a afinar su estrategia para captar especialistas en alta tecnología que ven peligrar su estilo de vida por la actual política en ese país.

Con diversas medidas, se busca atraer no solo a mexicanos y estadounidenses de origen mexicano, sino a cualquier extranjero que labore en ese país con una visa H-1B –para profesionales con trabajos especializados–, y que sienta incertidumbre sobre su calidad migratoria.

De esta manera, se pretende inyectar energía a un ecosistema emprendedor que a las autoridades locales les gusta decir que es el mejor del país, heredero de una historia de manufactura electrónica de medio siglo –con empresas como HP, IBM e Intel– y que actualmente fomenta el desarrollo de software, la animación y las startups de todo tipo.

Jaime Reyes, secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología de Jalisco, recordó que desde febrero de 2017, apenas días después de que Trump asumiera la presidencia, Jalisco lanzó una campaña a través de publicaciones en Estados Unidos; sin embargo, la entidad carecía de medios que facilitar la captura de este talento, que está concentrado principalmente en California y Texas.

Pero en este tiempo se han concretado algunas estrategias. La más destacada es el relanzamiento de la llamada Tech Visa, a través del Consulado mexicano en San Francisco.

Esta visa permite que personas con un gran conocimiento en materia de tecnología, y que estén empleados por un corporativo estadounidense, operen desde México por un periodo de entre seis meses y un año.

Sin embargo, el gobierno jalisciense se compromete a tramitarles la residencia en entre 30 y 45 días, por lo que estas personas pueden cruzar de México a Estados Unidos sin problema cuando lo deseen.

Desde el punto de vista de las autoridades, se trata de un acuerdo en el que todos ganan: el trabajador obtiene la tranquilidad de que no será deportado, además de que su calidad de vida aumenta al viajar a una ciudad sensiblemente más barata que, por ejemplo, San Francisco.

El estado, por su parte, gana en interacción con emprendedores extranjeros, centros de investigación internacionales y la capacitación que estas personas pueden impartir en la entidad. Mientras que las empresas obtienen certidumbre respecto a que las políticas migratorias estadounidenses no pondrán en riesgo a sus empleados y los proyectos que estos manejan.

“Lo único que es diferente es que cambian el lugar de residencia para extranjeros y tienes una libertad de entrar y salir del país”, explicó Reyes, también ex presidente de la delegación Occidente de la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicación y Tecnologías de la Información.

Pero no se trata solamente de ayudarlos con estos trámites. En febrero de este año, en una misión estatal al Silicon Valley, se firmó una alianza con Airbnb para facilitar el hospedaje de estas personas y de sus familias. Además, se acordó con varias universidades y centros educativos facilitar la inscripción de sus niños y jóvenes en el sistema educativo local.

“Eso es lo que estamos haciendo para declararnos un santuario tecnológico en donde puedas vivir tranquilo”, dijo el también ex director en Guadalajara de HP.

Aunque el secretario prefirió no establecer una meta sobre el número de personas que pueden llegar al estado, afirma que ya hay entre 15 y 17 casos en los que empresarios han arribado a Jalisco con todo y sus compañías, pues han abierto sedes locales de sus empresas que les permiten operarlas desde Guadalajara.

Además, Reyes confía en que se concrete el interés que han mostrado varias empresas en el Silicon Valley, 60 por ciento de las cuales son de origen indio.

“Nos decían ‘mira, preferible ir a Jalisco que ir a Canadá, porque nosotros nos podemos adaptar mucho más rápidamente a la cultura de México, por la afinidad de cultura, que ir a un país anglosajón en donde no nos terminamos de adaptar’. Esa es otra ventaja”, señaló.

Apoyos para deportados

Pero el plan de Jalisco no se limita a atraer a migrantes para la industria de alta tecnología. El año pasado, el Instituto Jalisciense para los Migrantes operó en el estado el fondo federal de apoyo a migrantes, a través del cual se da 30 mil pesos a mexicanos que fueron deportados de Estados Unidos. Con esto se pretende que emprendan un negocio.

“Fueron 900 solicitudes, pero fueron únicamente 10 millones lo que nos otorgó la Secretaría de Hacienda, que es lo que nos llegó a Jalisco, y fueron 400 personas las que se vieron beneficiadas”, explicó Mariana Márquez, directora con licencia del instituto.

Este programa fue combinado con la Academia Fojal, que opera el Fondo Jalisco de Fomento Empresarial, una suerte de banco de desarrollo estatal. Así, los jaliscienses deportados recibieron una capacitación de ocho semanas para mejorar las posibilidades de éxito de sus emprendimientos.

“Lo que esperamos es que gobierno federal nos mande más recurso”, para este año, señaló.

Otro programa que apoya a los migrantes jaliscienses que han sido deportados, o que han regresado voluntariamente ante la hostilidad de la política actual, es el que ofrece el Instituto Jalisciense del Emprendedor (Ijaldem).

Se trata de acciones que ya se realizaban, pero que tras la llegada de Trump a la presidencia se han potenciado, afirmó el titular de ese instituto, Samuel Cárdenas.

Para esto, el Ijaldem ofrece cursos especiales para personas que durante años estuvieron desconectadas de la realidad nacional: cómo facturar, qué es el SAT, cómo emprender en México, etcétera.

Con esta preparación, los migrantes pueden acceder a uno de los apoyos o créditos que ofrece el gobierno del estado, que pueden ir desde los alrededor de 3 mil pesos que cuesta un registro de marca hasta 100 mil pesos.

En 2017, atendieron aproximadamente a 120 personas. De ellos, 30 han emprendido.

Todo tranquilo

Aunque desde el gobierno se hayan tomado estas medidas, Daniel Curiel, coordinador del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco, afirma que los empresarios locales están relativamente tranquilos respecto a la relación de Estados Unidos con México.

El representante de los industriales dijo que habría que distinguir la diferencia entre la relación de Trump –quien ha tenido malas experiencias haciendo negocios en México y se ha tomado el país como un tema personal–, y la de varios gobernadores que saben la importancia del intercambio económico de sus entidades con nuestra nación.

A esto hay que sumar que los empresarios de ambos lados de la frontera siguen haciendo negocios.

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