Increíble que mientras el país se congela, cuando Trump pudo haber literalmente celebrado su primer año de gobierno con fanfarrias, prefirió apostar su futuro político a leyes federales que permiten suspender fondos estatales a organizaciones que propongan u ofrezcan controles natales y a la vez leyes que permiten a doctores y enfermeras a negar atención médica a homosexuales por «principios religiosos»

Así, ahora quienes deseen un anticonceptivo o tengan una necesidad médica y sean homosexuales tendrán que buscar quien los quiera atender lo que garantiza en el sur y el centro del país el turismo médico y el riesgo para los pacientes explotará geométricamente gracias a Trump.