Deporta Trump menos mexicanos que Obama

Pese a los discursos incendiarios del Gobierno de EU, a México han llegado menos repatriados.

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Desde inicio de año las autoridades migratorias habían anunciado una reducción importante en la cifra de repatriados a México. El miedo fundado en la llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos se va diluyendo, pues en comparación con la pasada Administración, ahora son menos los mexicanos que llegan a este país como producto de su expulsión del país del norte.

La relación entre México y Estados Unidos se había complicado en el tema de migración debido al discurso de odio que lanzó Trump durante su campaña a la Presidencia de EU.

Los migrantes representan 3.3% de población en el mundo, alrededor de 247.7 millones de personas que viven en lugares diferentes a los de su origen.

Por ello esta problemática es crucial, pues la relación entre México y Estados Unidos se había venido complicando en este respecto debido al discurso de odio que lanzó Trump durante su campaña.

Aunque el Anuario de migración y remesas México 2017, publicado en junio de este año por el Gobierno federal, señala que se prevé la continuación de una política migratoria que vaya hacia un mayor control de la migración documentada y mayor presión sobre la indocumentada.

Empero, la síntesis 2017 de estadísticas migratorias de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación, publicada en este mes, muestra que en este año sólo se han dado 119 mil 710 eventos de repatriación de mexicanos desde Estados Unidos, 27.2% menos que en 2016.

GRUPOS VULNERABLES

Este panorama nacional tiene su impacto en Jalisco, donde las cifras de repatriación disminuyó 34%, según datos proporcionados por el titular de la Secretaría de Desarrollo e Integración Social (Sedis), Miguel Castro Reynoso, durante la inauguración del segundo Encuentro Nacional de Derechos Humanos y Migración.

“El Gobierno de Estados Unidos usa este esquema de hacer mucho ruido, les ha funcionado, pero no necesariamente ha tenido los resultados que mucha gente esperaba, es decir, se esperaba una repatriación masiva de personas, hubo personas que incluso hicieron hasta cálculos y planteaban que se requeriría un número determinado de vuelos para que hubiera esa deportación de la que el presidente Trump hablaba”, señaló el titular de Sedis.

Del total de 119 mil 710 repatriaciones que se dieron a nivel nacional, en Jalisco sólo se estarían contando a 6 mil 412 personas que llegan, de acuerdo con las cifras del Instituto Nacional de Migración.

“Esto lo que nos indica es que aquel temor fundado, pues hoy tiene una argumentación en contra porque en realidad la repatriación ha disminuido; lo que es importante señalar y que será objeto de este foro es el tema de los derechos humanos y la atención a los grupos más vulnerables de la sociedad o de la población, son a los que debemos de atender, por ejemplo las mujeres, los niños, las mujeres y los niños indígenas, la comunidad LGBT (lésbico, gay, bisexual y transgénero), que sin duda son factores muy importantes de atención por parte de las autoridades”, comentó Castro Reynoso.

VIOLENCIA DE GÉNERO

Las mujeres son las más afectadas en el proceso de deportación, pues el del total de la población repatriada a México, ellas constituyen el 4 por ciento.

Son hasta el momento 109 mil 205 hombres y 10 mil 505 mujeres que han sido repatriadas, según cifras de enero a septiembre de este año.

Con estos números, el caso de la violencia contra las mujeres toma relevancia.

“El impacto que genera el sistema de detención en EU, además de causar serios daños en la población, es generalmente pasado por alto en México. El shock de estar por semanas o años detenidos como criminales cumpliendo las sentencias que se les han dado o esperando las resoluciones de sus casos es muy fuerte”, describió la activista Iliana Martínez en el informe sobre la Situación de los Derechos Humanos 2016.

FONDO FEDERAL

El tema de la migración no debería ser sólo jurídico, sino de acción en políticas públicas enfocadas a este sector, pero actualmente no se cuenta con la infraestructura y son pocas las estrategias del Estado.

Ante la inacción oficial, desde la sociedad civil se genera una serie de iniciativas, aunque algunas de ellas limitadas, detalló Tonatiuh Guillén López, investigador del Departamento de Estudios de Administración Pública del Colegio de la Frontera Norte.

En ese contexto se creó el Fondo de Apoyo a Migrantes, un fondo federal para trabajadores migrantes en retorno y a las familias que reciben remesas, para que puedan encontrar una ocupación en el mercado formal, cuenten con opciones de autoempleo, generen ingresos y mejoren su capital humano y vivienda, de acuerdo con la propia Sedis.

Para acceder a este apoyo se deben realizar uno de cuatro tipos de acciones, de acuerdo con los lineamientos de operación publicados en el Diario Oficial de la Federación, en marzo de este año.

Entre las acciones está la capacitación que genera habilidades productivas, apoyos para el fomento de autoempleo, a la operación de albergues y al pasaje terrestre para el retorno al lugar de origen.

Se quedan en México

Jóvenes, trabajadores, independientes. Todavía con educación básica (en su mayoría) aunque dos de cada 10 tienen estudios técnicos, medios y superiores hasta posgrado.

Regresan a casas propias, principalmente, y han decidido quedarse en México después de la amarga experiencia del retorno a su país de origen: México, desde Estados Unidos.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Población, los mexicanos repatriados entre 2010 y 2015, sumaron 495 mil principalmente en regiones del occidente, centro y norte del país donde se han estabilizado sin variaciones en cifras.

“Las malas condiciones para volver a entrar, la persecución y las oportunidades que empezamos a ver en el ‘sueño mexicano’ son factores que hacen que los repatriados cada vez nos sintamos que aquí es nuestra patria, que también hay oportunidades”, advirtió Israel Concha, fundador de la organización civil New Comienzos integrada por cientos de jóvenes retornados que han aprendido a abrirse camino por sí mismos.

Las cifras demuestran una tendencia a la independencia pues aun cuando el 56% de los retornados labora como empleados u obreros, el 22.2% ha decidido emprender como trabajadores por cuenta propia y 8.1% como jornaleros o peones en tierras de su propiedad mientras tres de cada 10 volvieron a México para integrarse en el sector informal.

Además, previo a su repatriación, el 61.8% de los retornados tuvo la precaución de enviar dinero o ver la manera de hacerse de un patrimonio y hoy por hoy viven en casa propia. El 21.2% renta y 15% vive en una casa prestada.

“El foco de atención ahora debe ser ahora apoyos para los retornados que no tienen un patrimonio porque son los más vulnerables al tener que depender de las familias para empezar de cero en este país y, sobre todo, si tienen bajo nivel de estudios”, observó Ana Laura López, del Grupo de Deportados Unidos en la Ciudad de México.

Los estados con el mayor número de connacionales en retorno son Jalisco, Michoacán, Estado de México, Baja California, Guanajuato y Veracruz. Del total de migrantes, 38.6% regresa a localidades con más de 100 mil habitantes y 29% lo hace a comunidades con menos de 2 mil 500 habitantes.

Cerca de dos terceras partes de los migrantes que regresan son hombres y una tercera parte mujeres. Cerca de 70% tiene pareja (está casados o en unión libre).

Las edades de 74.1% oscilan entre 20 y 49 años. Además, según su relación de parentesco, 46.9% son jefes de hogar, 23.8% hijos y 17.3% cónyuges o parejas.

Entre 2005 y 2010, el flujo de personas que volvieron al país superó las 250 mil al año, pero después de este último año la cifra descendió. En 2016 se estimó un flujo de 90 mil hombres y 32 mil mujeres.

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