Alrededor de 350 mil migrantes son deportados cada año por fronteras como Tijuana, en primer lugar y Nuevo Laredo en segundo. Sin embargo, al pisar tierra mexicana, muchos siguen siendo tratados como indocumentados por la falta de documentos oficiales.

“El viaje, ya de por sí peligroso, de decenas de miles de personas refugiadas se ha vuelto aún más mortal gracias a la orden ejecutiva sobre control fronterizo e inmigración dictada por el presidente Trump, así como por las arraigadas e imprudentes prácticas de México”, consideró Amnistía Internacional.

En México, los migrantes que regresan, vuelven a ser tratados como indocumentados en su propio País.

“Algunas de las características más comunes de los repatriados es la llegada al país sin haber comido, sólo con la ropa que traen puesta, sin documentos de identidad o la falta de reconocimiento de la constancia de repatriación”, aseguró el senador independiente Armando Ríos Piter, quien hizo un exhorto al Senado para resolver este problema, y que fue apoyado por una Comisión de Senadores esta semana.

Según datos del INEGI, explicó, el número de repatriaciones por año en los 8 años de la administración de Barack Obama fue de 354 mil, mientras que con la administración George Bush Jr. se repatriaron en promedio 575 mil mexicanos, siendo Tijuana la principal puerta de entrada, con 39 mil 967 repatriaciones, seguida por Nuevo Laredo con 28 mil 514, Ciudad Acuña con 27 mil 170, así como Mexicali y Nogales, con 24 mil 005 y 22 mil 934 respectivamente.

La tragedia ocurrida en San Antonio, Texas donde murieron 10 migrantes abandonados en un tráiler exhibió internacionalmente la desprotección con que viajan.

El problema de la identidad, añade el senador, es uno de los problemas más comunes y quizá uno de los más preocupantes, porque en muchos casos supone un esfuerzo y un desgaste de tiempo enorme, sin considerar los derechos con los que se es carente ante la falta de documentos oficiales.

PRENDEN ALERTA

El senador independiente Armando Ríos Piter expresó en un oficio dirigido al Senado que con la entrada de la nueva administración de Estados Unidos, se encendió el alarma de la deportación y el retorno de connacionales, alarma que, “ante un potencial incremento de mexicanos repatriados, debe ser atendida de tal manera que se les puedan ofrecer las mejores condiciones a su llegada”.

“Es necesario facilitar la movilidad de los connacionales que los Estados Unidos deporta, si bien les otorga una constancia de ingreso en algunos lugares no se considera como identificación oficial, lo que ocasiona que los connacionales se enfrenten a negativas para abrir una cuenta, no puedan cambiar dólares por pesos u obtener una credencial de elector por no contar con comprobantes de domicilio o ser inválida la constancia tal como lo menciona el proponente.

SIN DOCUMENTO OFICIAL, SON COMO ILEGALES

Los migrantes que llegan a México y no cuentan con documento oficial son como indocumentados, o fantasmas, a pesar de tener una constancia, pero que no es reconocida por todas las autoridades.

El senador detalló que el número de repatriaciones en las dos administraciones de Barack Obama fue de 2 millones 834 mil personas, mientras que en lo que en los 100 primeros días de la administración de Donald Trump, en promedio se repatriaron 7 mil 311 mexicanos menos que en el mismo periodo del año pasado, durante la administración de Obama.

“Como parte del Programa “Somos Mexicanos” a las personas deportadas se les otorga una constancia de repatriación y una copia certificada de la Clave Única del Registro de Población. La constancia de repatriación se otorga por determinado tiempo, mientras los connacionales adquieren una identificación oficial, por lo que propone exhortar al Instituto Nacional de Migración para que analice la viabilidad técnica y normativa de proponer ante las instancias respectivas y se considere a la Cédula de Repatriación como documento oficial para los connacionales repatriados hasta el término de su vigencia”, determinó la Segunda comisión Relaciones Exteriores, Defensa Nacional y Educación Pública, del Senado de la República.

“Es necesario impulsar acciones inmediatas para garantizar el pleno goce de los derechos de los connacionales que de manera voluntaria o por deportación regresan al país”, expuso la Comisión.

“Si bien, existe un programa de repatriación que tiene por objetivo brindar a los mexicanos que regresan a su país, una atención integral, para que contribuyan en el corto plazo al desarrollo nacional de México, aunado a proporcionar agua, alimento, atención psicológica y médica, traslados locales, canalización a albergues temporales y una constancia de ingreso”, añadió el senador Ríos Piter en su oficio.

VIGILANCIA EN EL CONGRESO

En la solicitud, también se pide un informe de avances en los programas de migrantes.

“La Comisión Permanente del H. Congreso de la Unión solicita un informe de los avances y acciones de las dependencias públicas en materia de atención y reinserción social de los mexicanos que han sido deportados de manera forzada de los Estados Unidos de Norteamérica”, añade la solicitud.

Por su parte, la comisión del Senado, apoyó la necesidad de mejorar los mecanismos para recibir a migrantes a México.

“Las y los legisladores integrantes de la Segunda Comisión de Relaciones Exteriores, Defensa Nacional y Educación Pública, coinciden con la necesidad de continuar y fortalecer las acciones en favor de las personas connacionales deportadas a causa de la política migratoria de los Estados Unidos”, detalló la Comisión.

LA IDENTIDAD, UN DERECHO INTERNACIONAL

El derecho a la identidad en México constituye la base mediante la cual se puede acceder a los demás derechos que consagran las leyes y los tratados internacionales, ya que permite la individualización de cada persona, haciéndola única e insustituible.

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, menciona en su artículo 4°, que “toda persona tiene derecho a la identidad y a ser registrado de manera inmediata a su nacimiento. El Estado garantizará el cumplimiento de estos derechos.”

Según el artículo 85 de la Ley General de Población, la Secretaría de Gobernación tiene a su cargo el registro y la acreditación de la identidad de todas las personas residentes en el país y de los nacionales que residan en el extranjero. De la misma manera, este órgano dictaminador recuerda y reconoce que el Estado mexicano tiene el deber de reconocer la identidad personal de cada uno de los individuos que constituyen su población, proporcionando para ello un medio de identificación que acredite su identidad de modo certero y con pleno apego a las normas.