México es el cuarto país receptor de remesas en el mundo (sólo por debajo de India, China y Filipinas). El año pasado ingresó por ese concepto al país un monto histórico de 27,000 millones de dólares y se espera que en el 2017 se rebase esa cifra.

Pero no es a través de los bancos donde más se cobran las remesas que los connacionales (principalmente de Estados Unidos) envían a México, sino de entidades no bancarias como las tiendas, empresas remesadoras e instituciones públicas, entre otras.

En el Anuario de Migración y Remesas 2017 elaborado por BBVA Bancomer, se explica que de US$27.000 millones que México recibió por concepto de remesas en el 2016 (95% proveniente de Estados Unidos), 65% se pagó por medio de instituciones no bancarias y el resto (35%) a través de bancos.

Tiendas como Elektra, remesadoras como MoneyGram y Western Union, organismos públicos como Telecomm Telégrafos y Bansefi son algunas de las entidades no bancarias que reciben y pagan remesas a los mexicanos. Algunos bancos que tienen una participación importante en este rubro son, por otra parte, Banco Azteca y Compartamos.

El informe de BBVA Bancomer precisa que 98% de las remesas en el 2016 se envió por transferencias electrónicas; apenas 1.6%, en efectivo y especie; sólo 0.6%, por giro postal o bancario.

En zonas urbanas, refiere el documento, 36,8% recibe las remesas en tiendas, porcentaje similar al de las rurales con 36,7%. A través de remesadoras la proporción es de 32,3% y 19,9%, respectivamente; por orden de pago o cheque en el banco es de 9,3 y 18,9%; en una cuenta bancaria, 12,8% y 5,5%; con un familiar o conocido, 5,3% y 7,5%; en Telecomm o Servicio Postal Mexicano, 2,1% y 10,3%.

En cuanto a la forma de manejo del dinero, en zonas urbanas 92,2% lo hace en efectivo y en rurales sube a 96,4%; 7,7% y 3,6%, en una cuenta respectivamente.

En zonas urbanas 62,4% gasta de 1 a 50 pesos en el traslado (ida y vuelta) para cobrar la remesa; en las rurales eroga ese monto 42,6%. De 51 a 100 pesos, la proporción es de 5,8% y 25,5%, respectivamente; más de 100 pesos es de 1,3% y 14,2%, respectivamente.

El reporte de BBVA Bancomer añade que los principales usos que se les da a las remesas en México es para gastos de comida y vestido, pago de deudas, adquisición de un vehículo, salud y vivienda, entre otros.

En cuanto al monto que pagan los connacionales que mandan dinero a México desde Estados Unidos, el promedio, según el informe, es de US$7,9 (alrededor de 140 pesos) por cada US$300 enviados.

Las ciudades más costosas para mandar remesas en el 2016 fueron Los Ángeles, Sacramento, San José, Nueva York, Houston e Indianápolis con US$8,30 por cada 300. Mientras que la menos costosa fue Chicago con US$6,10.

De US$27.000 millones de remesas que entraron a México en el 2016, 95% provino de Estados Unidos, siendo California con casi US$8.000 millones y Texas con US$3.800 millones, los de mayor monto de origen. En contraparte, los estados en México que más recibieron tales recursos fueron Michoacán con US$2.748 millones; Jalisco con US$2.518 millones; Guanajuato con US$2.414 millones.