El titular del Instituto de Mexicanos en el Exterior (IME), Juan Carlos Mendoza Sánchez afirmó que el tema de migración es una responsabilidad compartida entre México y Estados Unidos porque es de interés para ambos países, sin embargo, sostuvo que el vecino país del norte requiere del trabajo del migrante por lo que necesita modificar su sistema migratorio, sin importar quién está en el poder.

“La migración es un problema de responsabilidad compartida porque les interesa a los dos país (México y Estados Unidos), entonces con Trump o sin Trump necesariamente ese país va a tener que modificar su sistema migratorio porque es una necesidad, porque requiere migrantes, en cuanto su economía crezca va a necesitar trabajadores”, sostuvo.

En entrevista para Quadratín México durante la entrega de reconocimientos a jóvenes México-americanos que participaron en el programa piloto denominado El Sueño Mexicano, en el cual durante cuatro semanas convivieron y compartieron conocimiento en comunidades indígenas dentro de proyectos productivos, Mendoza Sánchez indicó que en esa materia sí existen políticas migrantes, sin embargo, son con un enfoque “muy radical”. “Sí hay políticas mucho más radicales, desgraciadamente éstas vienen a criminalizar a los migrantes, indocumentados, entonces sí hay cierta vulnerabilidad; ha crecido el número de detenciones aunque no tanto el de deportaciones”, aseveró.

Lo anterior, dijo, porque a lo largo de la relación entre ambos países han cambiado las directrices de la migración, lo que probablemente ha dificultado sacar adelante una reforma adecuada en esta materia; aseveró que ahora Estados Unidos tiene un temor pues su cara demográfica ha cambiado al pasar de una migración europea a una latina.

Explicó que EU ha vivido tres “grandes oleadas históricas” donde en las primeras dos a finales del siglo XIX y principios del XX, la mayor parte de los migrantes venían de Europa, y la última oleada de 1965 en adelante, dijo que es una migración que trae el 52 por ciento de latinoamericanos y 25 por ciento de asiáticos.

“Estamos diciendo que el 80 por ciento ya no son europeos, entonces eso le ha dado una nueva cara demográfica a Estados Unidos, la minoría más importante ahora es la latina, ya desplazamos a los afroamericanos”, aseveró.

Ante ello el funcionario federal enfatizó que lo que suceda en la relación entre México y Estados Unidos en materia migratoria, dependerá mucho cómo terminen las negociaciones entre ambos países, “si hay una muy buena negociación que sea el de ganar-ganar para todos, y que todos lo vean bien, seguramente aquello va a disminuir, sino veremos un escenario muy complicado”.

El texto original de este artículo fue publicado por la Agencia Quadratín en la siguiente dirección: