Una serie de panfletos distribuidos en Washington, piden a los ciudadanos denunciar a sus vecinos indocumentados para ser apresados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.

Aunque los panfletos llevan el sello de la institución, estos no han sido examinados por las autoridades migratorias, por lo que fueron considerados como falsos.

“Las circulares sobre ejecuciones de leyes migratorias que han aparecido en Washington no han sido distribuidas ni autorizadas por el Servicio de Inmigración y control de Aduanas”, informó una de las voceras de ICE Carissa Cutrell.

La vocera afirmó que los avisos son peligrosos e irresponsables, indicando que cualquier persona que cree pánico o miedo en nombre de la aplicación de la ley está dañando a la comunidad, poniendo en peligro la seguridad pública.

La circular se dirige a los habitantes de Washington, que es una ciudad santuario, una de las 200 entidades locales de Estados Unidos que se niegan a informar al Gobierno federal del estatus migratorio de los individuos que detienen para posteriormente ser deportados.

”Si ve algo, diga algo”, indica el documento, que incluye el número al que los vecinos pueden llamar para denunciar a los migrantes.

“Si quieres denunciar a un migrante ilegal, por favor llama al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Necesitarán nombres y localizaciones (ya sea su lugar de trabajo o residencia) y cualquier otra información que pueda otorgar”, dice el cartel, el cual también fue difundido por redes sociales.

En respuesta, la Alcaldesa de Washington, la demócrata Muriel Bowser dijo a través de su cuenta de Twitter que las circulares no son reales y aseguró que la Policía local está retirando los carteles de las paredes y paradas de autobuses.

Circulares similares se han visto en las últimas semanas en los barrios del sur y oeste de Chicago, como Englewood y Roseland, habitados mayormente por afroamericanos.

Destaca que los panfletos de Chicago instan a miembros de la comunidad afroamericana a llamar para denunciar a indocumentados y ofrecen una recompensa de entre 3 mil y 10 mil dólares por cada “ilegal denunciado”.

La circulación de los carteles provocó la reacción de grupos defensores de la comunidad migrante, como CASA, cuyos miembros se manifestaron ayer por la mañana frente a la Casa Blanca.