Con las mismas manos con las que cada día prepara almuerzos (lonches) para otros inmigrantes, este lunes Armandina Olivares escribió una carta que después leyó ante decenas de personas que se unieron a la marcha del 1 de mayo en Homestead, una localidad del sur de Florida con un alto porcentaje de centroamericanos y mexicanos que trabajan en el campo y la construcción.

 

 

“Si a mi marido le deportan, me tendré que ir yo también”, dijo a Univision Noticias desde Homestead.

Por eso, esta madre de dos hijas, una en San Diego (California) y otra Denver (Colorado), decidió echar mano de su talento para la escritura y redactar una carta en la que insta a las personas que vinieron a este país a ganarse la vida, como ella, a luchar por sus derechos.

Olivares es originaria de Puebla, vive con su marido en Homestead (Flori...
Olivares es originaria de Puebla, vive con su marido en Homestead (Florida) y tiene dos hijas en EEUU: una en Denver (Colorado) y otra en San Diego (California). David Maris

Esta es su carta:

“Vine a decir unas palabras. Hoy, primero de mayo, estamos reunidos para levantar la voz. ¡Gritemos con el alma, compañeros!

Somos muchos los que necesitamos una solución, pero si una minoría lo logra, ese será nuestro triunfo y este triunfo será como una inyección de fuerza para nosotros y para seguir adelante. Salimos a la calle con temor, con miedo, pero los migrantes han construido carreteras, puentes, edificios, casas, fábricas y toda la industria.

La tierra es trabajada por hombres y mujeres hispanos. Sin ellos, no sería posible tanta gloria. Eso quiere decir que tenemos el triunfo. No te duermas, hermano. Levántate y pelea por tus derechos. Nunca ninguna ley podrá librar a este país de los migrantes.

Y, si van a construir el muro, que lo hagan. Nosotros somos fuertes y poderosos para saltar el muro. Dios nunca nos cerrará la puerta de la esperanza y por eso, los incito a gritar con todas las fuerzas: ¡Sí se puede!”.