La puerta existente en la valla fronteriza que separa Tijuana (México) y San Diego (California, EE.UU.) se abrió hoy por quinta ocasión en la historia para que seis familias separadas por leyes migratorias pudieran darse un abrazo aunque fuera solamente por unos minutos.

El Parque de la Amistad ubicado en la frontera entre los dos países fue nuevamente escenario de esta tradición que inició hace tres años y que ha continuado sin importar el cambio de gobierno federal en Estados Unidos.