Horrorizados por la victoria electoral de Donald Trump y su retórica contra los extranjeros, inmigrantes y activistas han anunciado que realizarán protestas, marchas y mítines en todo Estados Unidos el Primero de Mayo.

Se prevé que decenas de miles de personas acudirán a los eventos en Nueva York, Chicago y Los Ángeles, incluyendo protestas por la mañana en los vecindarios residenciales y eventos en la noche en el centro de la ciudad. Habrá una vigilia nocturna en Phoenix, una manifestación de agricultores en las afueras de Miami y una marcha frente a la Casa Blanca. En Seattle no solamente habrá marchas a favor de los inmigrantes sino también contra el capitalismo, organizadas por activistas que han amenazado con obstruir una de las principales vías de la ciudad.

“Estamos viendo un entusiasmo y un nivel de actividad sin precedente”, dijo Steven Choi, director ejecutivo de la New York Immigration Coalition. “Se debe al hecho de que el gobierno de Trump ha usado el tema de la inmigración como su punta de lanza”.

En diversos países del mundo son comunes las marchas y actos del Primero de Mayo, al conmemorarse el Día del Trabajador. Pero en Estados Unidos, donde el Día del Trabajador se festeja el primer lunes de septiembre, el Primero de Mayo se ha convertido en un día de protestas a favor de los inmigrantes desde que en el 2006 más de un millón de personas se manifestaron en todo el país contra una ley migratoria