Uno de los casos que ilustra que es posible impugnar y ganar el derecho a permanecer en Estados Unidos luego de haber servido a ese país siendo extranjero a través de la U.S. Army, es el del veterano capitán Juan Carlos Mercado.

El director de “Deported Veterans of America”, centro de apoyo a veteranos militares deportados de ese país, asentado en Tijuana, recuerda que en 1990 estuvo en la Corte de Migración y sin ser deportado a México, ganó su caso ahí mismo, estando en custodia.

Y aunque vive en San Diego, California, y no tiene problemas para cruzar hacia Estados Unidos, mantiene este centro de ayuda situado en un local rodeado de puestos comerciales en esta frontera mexicana, a sólo unos metros de la garita internacional.

Juan Carlos Mercado también se mantiene activo en la política estadunidense y postulado para el Congreso en el Distrito 51 en el estado de California; “yo no quería ser político, pero me dio mucho coraje saber lo que están haciendo con nuestros veteranos”.

“Como veterano de combate en países como Boznia-Herzegovina, me di cuenta de la situación por la que pasan algunos de mis compañeros ex militares deportados y llegan aquí sin conocer, sin recursos y en algunos casos hasta con un español muy limitado”, dijo.

Graduado en Administración de Justicia Militar en San Diego State University y en Ciencias Militares, y diez años sirviendo al país del norte, estuvo en áreas como Infantería, Policía Militar, con entrenamientos en Estados Unidos, Panamá, Irak y Arabia Saudita.

También, en Alemania, Hungría, Croacia y Bosnia-Herzegovina; posteriormente, como oficial de Custodia en el Departamento del Sheriff del Condado de San Diego, y finalmente, por un error cometido, a punto de ser deportado después de todo este servicio.

Ahora, como director del centro de apoyo, dice entender a sus compañeros de armas deportados, y ante lo que considera una injusticia debido que varios de ellos sirvieron al vecino país “hasta con su sangre”, finalmente tienen este destino ingrato.

“AHORA, ESTOY PELEANDO POR LOS DERECHOS QUE CONSIDERO JUSTOS DE ESTAS PERSONAS; ACTUALMENTE TENEMOS TRES CASOS, DOS HAITIANOS Y UN MEXICANO QUE PRETENDEN REGRESAR A ESTADOS UNIDOS; EN LOS DOS AÑOS QUE TENGO SIRVIENDO, HEMOS TENIDO ALGUNOS 20 CASOS”, EXPUSO.

Aunque el censo de veteranos deportados está liderado por otro organismo, consideró que se han registrado alrededor de mil veteranos deportados a México, aunque consideró que la cifra podría ser más alta, debido a que muchos carecen de documentos.

“Llegan aquí sin papeles, sin otra ropa que la que traen puesta, creo que más gente que la que puedan decir las cifras, porque sin documentos o conocimientos de internet, los deportados no pueden acceder a esta información para ser parte del censo”, dijo.

El veterano capitán recuerda que fue a partir de 1996 cuando cambiaron las leyes migratorias y se agudizaron las deportaciones, las cuales incluían ex militares latinos, “a los cuales, asociaciones como ésta, nos hemos dado a la tarea de rescatar”.

Se trata, dijo, “de rescatarlos, pues cuando llegan carecen de todo, inmediatamente se les brinda servicio médico, comida, ropa, asesoría jurídica y se les informa dónde pueden obtener alojamiento aquí en Tijuana de manera gratuita”.

Y es precisamente “el servicio más fuerte que prestamos”, el concerniente al área jurídica y de migración, ya que varios de los involucrados desconocen la manera en que pueden pelear sus derechos y apelar para regresar”.

Y aunque históricamente sí han ganado algunos casos, en la actualidad existen otros cuyos derechos se están tramitando, “lo importante es también que toda esta gente esté informada, que sepa que tienen todo el derecho a regresar a su país, Estados Unidos”.