Las empresas tecnológicas Tesla, Space X, Google, Reddit, Amazon, Yahoo, eBay y Apple, han recorrido el mundo con sus servicios, pero poco se habla que han sido creadas por inmigrantes o hijos de ellos, dejando a flor de piel que la industria está muy ligada a los ‘cerebros’ foráneos.

Para el año 2020, según proyecciones del Departamento del Trabajo federal habrán 1.4 millones de empleos en las ramas de la Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM), pero con la formación universitaria actual estiman que solo se podrá cubrir el 30% de las plazas.

Las corporaciones están preocupadas porque necesitan alrededor de 980,000 profesionales más para cubrir la brecha laboral, situación que se complica más con las políticas anti-refugiados de Donald Trump, dejándoles con menos opciones para suplir ese personal.

“La presión para producir a un ritmo acelerado se siente en todos los mercados”, aseguró Bob Miano, presidente de Harvey Nash USAPAC, en declaraciones brindadas a CIO Insight, detallando que ahora “se trata de lo rápido en que las empresas pueden innovar”.

En este momento, según un reporte de Code.org, hay 527,169 plazas disponibles en este campo, pero anualmente únicamente se gradúan un promedio de 43,000 estudiantes estadounidenses de las ciencias de la computación.

Entre la comunidad hispana el índice es inferior. En el 2013, del 33% de latinos que obtuvieron un título universitario, solamente el 2% finalizó una carrera afín a la tecnología, según un estudio de la organización Excelencia in Education.

A juicio de Eugenia Mercado, ingeniero electrónico graduada del Instituto Tecnológico de Tijuana, los latinos no estimulan estas carreras en sus hijos por falta de información, asegurando que “hay ese miedo a la tecnología” porque todavía le falta prestigio a la profesión.

“Prefieren que sean doctores o abogados, pero no saben que hay potencial; para eso veamos, los presidentes de grandes empresas tecnológicas son de Siria o India, países en donde le han apostado a este campo como una forma de mejorar sus vidas”, señaló la oriunda de Nayarit, México.

A lo largo de la Unión Americana, en la actualidad, las ocupaciones de informática son ubicadas en la posición número uno de los nuevos salarios en el país (16.3%), seguidas por posiciones de administración (15.8%), ventas (12.3%) y cuidados de salud (10.5%).

Armando Rivera, profesor de Química y decano de STEM en el Colegio Comunitario del Este de Los Ángeles (ELAC), dijo a HOY que ha identificado un problema de actitud entre los estudiantes, porque la capacidad la tienen y se potencia cuando adquieren el contexto del conocimiento.

“Algunos se preguntan ¿para qué aprendo geometría? Es para construir edificios, se nos olvida a menudo contextualizar estas cosas”, planteó el académico al ilustrar que lo mismo sucede en la tecnología. “No saben que los videojuegos se basan en las matemáticas y programación”.

Alrededor del mundo, los avances tecnológicos originados en Estados Unidos se ubican a la cabeza, indicó el especialista. En su opinión ese logro es resultado del aporte de los migrantes, al introducir perspectivas diferentes a los productos que se crean.

“No hay porqué tenerle miedo”, desafió Rivera. “Es importante que los inmigrantes formen parte de esta fuerza laboral porque le dan diversidad, crean productos más inclusivos que le sirve a un americano en Los Ángeles, como a un habitante en Rusia”.

Ante la falta de profesionales, se ha ido reclutando personal en el exterior, que llega con visas de trabajo o estudiante. Por ejemplo, en el año escolar 2015-2016, según el Instituto Internacional de Educación, habían en el país más de 1 millón de estudiantes internacionales.

La referida población estudiantil era en su mayor parte de China (328,547), India (165,918), Arabia Saudita (61,287), Corea del Sur (61,007), Vietnam (21,127), Taiwán (21,127), Brasil (19,370), Japón (19,733), México (16,733) e Irán (12,269).

Con el reciente decreto de Trump que prohíbe la llegada de refugiados de origen musulmán, emprendedores y líderes de corporaciones lo ven como una pérdida para la nación.

“Los estadounidenses utilizan productos creados por iraníes, o van a las oficinas de los médicos y son tratados por los iraníes con regularidad”, indicó al diario The Atlantic, Hadi Partovi, co-fundador del portal educativo Code.org, lanzado en el 2013 junto a su hermano gemelo Ali.

Este emprendedor, oriundo de la capital iraní Teherán, aprendió programación por su propia cuenta. Después de emigrar a Estados Unidos, invirtió sus veranos trabajando como ingeniero de software, luego se graduó de la Universidad de Harvard en Ciencias de la Computación.

“Si yo tuviera 11 años ahora y tratara de venir a Estados Unidos en las mismas circunstancias, yo habría sido rechazado por esta reciente orden ejecutiva”, agregó Partovi. “Rechazar la inmigración del país por un falso sentido de seguridad me parece equivocado”.

La huella de los inmigrantes o de sus hijos en la industria de la tecnología:

Tesla/Space X son dos empresas creadas por Elon Musk, quien llegó en sus ’20, después de crecer en Sudáfrica y estudiar en Canadá.

Google fue cofundada por Sergey Brin, innovador que nació en la antigua Unión Soviética. Se movió con sus padres a Maryland escapando de la discriminación por ser judíos.

Reddit fue creada por Alexis Ohanian, hijo de un refugiado que huyó de Armenia.

Amazon la fundó Jeff Bezos, él toma el apellido del hombre que se casó con su madre cuando era un niño en Nuevo México, es decir Mike Bezos, inmigrante oriundo de Cuba.

Yahoo. Su creador es Jerry Yang, a los 12 años se movió de Taiwán a Estados Unidos.

eBay fue inventada por Pierre Omidyar, nació en Francia y sus padres son de Irán.

El creador de Apple, Steve Jobs creció con su familia adoptiva en California, que incluye a una madre hija de inmigrantes armenios. El nombre del padre biológico de Jobs es Abdulfattah Jandali, quien creció en Siria y estudió en el Líbano.