Los envíos de recursos de los trabajadores mexicanos en el exterior a sus familiares en el país alcanzaron el año pasado un nivel nunca antes visto de 26 mil 970.2 millones de dólares, superando con ello la marca anterior de 26 mil 058.8 millones de dólares que se alcanzó en 2007.

Así, el año pasado, esos envíos, mejor conocidos como remesas, crecieron 8.8% con relación a los recursos que recibió el país en 2015 por 24 mil 784.8 millones de dólares.

Si traducimos la cifra en dólares a pesos, el monto de los envíos del año pasado representó un ingreso al país de 503 mil 828.7 millones de pesos, o 28% más de lo que representaron las remesas en pesos en 2015 de 393 mil 476.9 millones de pesos

El monto en pesos representa también un nuevo récord y se explica en parte por el crecimiento de las remesas en dólares y por la caída de 16% que registró el peso al año pasado contra el dólar, lo que provocó que por cada dólar que recibieron los parientes de los trabajadores mexicanos en el extranjero recibieran más pesos.

Este fuerte ingreso de recursos al país explica, además, parte del crecimiento que el consumo o la demanda interna registró el año pasado y que se vio reflejado en mayores ventas de todo tipo de artículos.

El fuerte avance de las remesas podría continuar por lo menos en los primeros meses de este año mientras la incertidumbre sobre las políticas que tome el presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, quien desde su campaña electoral dijo que renegociaría el tratado de libre comercio que su país tiene con México y Canadá, y tomaría medidas migratorias más fuertes.

Incluso, algunos piensan que Trump puede optar por gravar de alguna manera las remesas para recaudar fondos que gastaría en la construcción de un muro en la frontera con México.

De ahí que la reciente aceleración en el envío de recursos, para algunos, está influenciada por el temor a que en el futuro las autoridades estadounidenses afecten de alguna manera los fondos que sus familiares reciben en México.

“Creemos que el flujo de remesas estará influenciado por la incertidumbre en torno al futuro de la política migratoria que implementará la administración de Donald Trump”, escribió Alejandro Cervantes, economista del banco Banorte-Ixe, en un reporte. “En este sentido, consideramos que el flujo de remesas de enero y febrero estará explicado por este factor”.

En el último mes del año pasado, las remesas sumaron dos mil 336.4 millones de dólares, un monto 6.2% superior al del mismo mes del año pasado. El avance fue el noveno seguido y superior a la caída de 1.5% que registraron esos envíos en diciembre de 2015.

En moneda mexicana, las remesas sumaron 47 mil 996.9 millones de pesos, o 28.2% más que en el mismo lapso del año pasado, el avance número 40 seguido y un monto nunca antes visto para un mes.