La Orkesta Mendoza viene de Tucson, Arizona, la última gran ciudad en la frontera con México. Eso es lo que hace tan particular a esta banda que ha encontrado un ritmo propio a dos países: de un lado, las rancheras mexicanas, la cumbia, el mambo; del otro, el rock, la música pop y un toque psicodélico y electrónico. Es el sonido musical de la frontera, del desierto y de la efervescencia y las tensiones surgidas del intercambio comercial, cultural y humano.

Los chicos de la Orkesta Mendoza se encuentran en Francia para una serie de conciertos en el marco de una gira internacional y de la promoción de su último trabajo discográfico “Vamos a guarachar”. Este grupo conformado por músicos nacidos en Estados Unidos y México reivindican la impronta de los mambos de Pérez Prado, pero introduciendo los elementos de la orquesta de mariachi y de la música estadounidense.

“Yo nací en Estados Unidos, de una familia de inmigrantes mexicanos. Mi abuelito tocaba el saxofón en una orquesta llamada Orquesta Coronado. En honor a él, monté mi propia banda a la que se unió luego Salvador Durán. Reivindicamos esa mezcla cultural y musical de la frontera, mezclando ritmos latinos, aunque manteniendo la base de la ranchera y las trompetas típicas del mariachi. Pero como estamos en Arizona, también tenemos muchas influencias del rock, del indie y de otros género puramente americanos”, explicó a RFI el multi-instrumentista Sergio Mendoza.

En el terreno poroso de la frontera hasta los nombres de los pueblos encuentran un reflejo del otro lado. Sergio Mendoza nació en Nogales, Arizona, de una familia oriunda de Nogales, México. Mexicano también es Salvador Durán quien un día migró al Norte con una maleta repleta de referencias musicales.

Por otro lado, las fronteras, el exilio, los sentimientos propios de la diáspora latina en Estados Unidos son algunos de los temas que evoca con jovialidad la Orkesta Mendoza.

“Comentamos lo que nos pasa a diario en nuestra música. Además, tenemos muy cerca el desierto de Sonora y todo lo que pasa allí. La inmigración, la discriminación son temas que cargan nuestras canciones. Pero siempre visto desde lo poético. No siempre sabemos qué va a salir de todo eso, pero nos reconforta. Pero cuando veo el impacto de nuestros temas en quienes nos escuchan, creo que vamos bien”, agregó Salvador Durán.

La banda estará en París para un concierto en el Teatro Bouffes du Nord celebrando el Día de los Muertos, una de las fiestas más populares de México.